El deterioro y envejecimiento de los edificios con el tiempo genera una disminución en sus condiciones de seguridad, funcionalidad y vida útil, pudiendo en ciertos casos llegar a niveles críticos por debajo de la vida útil estimada.
Las inspecciones periódicas son esenciales para evaluar el estado de conservación y mantenimiento de un edificio. La obligatoriedad del Libro del Edificio, establecido por la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE), Ley 38/1999 de 5 de noviembre, en su Artículo 7, introduce la figura del técnico de cabecera.
¿Qué es un técnico de cabecera?
El técnico de cabecera de un edificio o comunidad es el profesional capacitado que, a solicitud de la Comunidad de Vecinos o Propietarios, y en colaboración con el Administrador, se encarga del mantenimiento y conservación del inmueble. Su labor consiste en velar por el «bienestar» de los edificios, prolongando su vida útil y garantizando la calidad de vida de los ocupantes. Es como un “médico” que protege al edificio para que permanezca saludable durante el mayor tiempo posible, y aconseja sobre las actuaciones necesarias para mejorar la calidad de vida de sus ocupantes.
¿Qué tareas realiza el técnico de cabecera?
- Generar las instrucciones de mantenimiento del edificio.
- Realizar la gestión integral del edificio.
- Planificar y programar las operaciones de mantenimiento.
- Planificar y programar las actuaciones de rehabilitación.
- Planificar y programar las mejoras del edificio.
- Facilitar la gestión financiera.
- Permitir la interoperatividad de todos los agentes.
- Facilitar la comunicación entre usuarios.
- Realizar la Inspección técnica de edificios.
- Mantener la Habitabilidad.
- Plantear soluciones Acústicas.
- Asesorar sobre salud ambiental.
- Velar por el cumplimiento de la Accessibilidad.
- Asesorar sobre Consumo y gestión energética.
- Diseñar estrategias para la Eficiencia energética del edificio.
- Plantear posibles Energías renovables en el edificio.
- Liderar la Rehabilitación del edificio.
- Velar por establecer y mantener el historial de actuaciones llevadas a cabo en el edificio y determinar actuaciones concretas de requieran de profesionales especializados.
¿Qué ventajas conlleva contar con un técnico de cabecera?
Contar con un técnico de cabecera permite identificar problemas de manera anticipada, comparar presupuestos de forma objetiva, seleccionar los materiales adecuados y disponer de un profesional que ofrezca soluciones efectivas, además de dirigir las obras y certificar los trabajos realizados.
Gracias a su intervención, los propietarios pueden optimizar su inversión en tiempo y dinero, mientras se facilita el trabajo de los profesionales encargados de la Administración de Fincas.
